Genius Loci

Genius Loci

Música. Richard Wagner halló la inspiración en Villa Rufolo, en 1880, tanto para la escenografía del segundo acto de Parsifal como para las ideas con las que mejorar toda la trama musical de su última obra maestra. Los conciertos sinfónicos, que se celebran desde hace más de cincuenta años en esta villa, celebran dignamente su recuerdo. Otros compositores ilustres que visitaron y permanecieron en Ravello –Giuseppe Verdi se hospedó en Villa Rufolo, Edvard Grieg en el hotel Toro– y grandes intérpretes y directores de orquesta –como Bruno Walter, Toscanini, Stokowski, Kempff, Bernstein, Penderecki, Prêtre Maazel, Gergiev, Barenboim, Ashkenazy y Pappano– se exhibieron aquí. Esta vocación musical constituye aún hoy el corazón de la intensa vida cultural de Ravello.

Artes plásticas. Entre los artistas reconocidos que permanecieron en Ravello y se inspiraron en ella, cabe recordar en primer lugar el nombre de Ruskin durante el siglo XIX y Miró y Vedova durante el siglo XX. Maurits Cornelis Escher maduró aquí su estilo laberíntico y aquí encontró a Jetta, la joven que se convertiría después en su esposa.

Literatura. En el Decamerón, Giovanni Boccaccio se inspiró en los jardines de Ravello para describir los lugares mágicos que sirvieron de telón de fondo de sus célebres cuentos y dedicó uno de ellos a las vicisitudes del personaje Landolfo Rufolo de Ravello. Más cercano a nosotros, en los primeros años del siglo XX, André Gide ambientó en Ravello algunas páginas centrales de El inmoralista y Edward M. Forster transcurrió en el pueblo una de sus vacaciones, ambientando la narración, de gran belleza, La historia de una ataque de pánico. El hotel Caruso hospedó a varios exponentes del grupo de Bloomsbury, entre los que se encontraban Lytton Strachey , y Villa Cimbrone, que fue creada por Lord Grimthorpe, fue la sede de un círculo de intelectuales que procedía de todo el mundo. El hotel recibió a David H.Lawrence precisamente durante el periodo en que escribía su obra maestra, El amante de Lady Chatterley. Paul Valery dejó huella de su paso por el hotel Palumbo dedicando a Ravello un pensamiento en el libro de huéspedes. Tras la Segunda Guerra Mundial, visitaron Ravello Graham Greene, Tennessee Williams, William Styron, Guido Piovene, Domenico Rea, Thomas Mann, Theodor Adorno, Truman Capote, el autor de los diálogos de la película La burla del diablo de John Huston y Gore Vidal, que escribió en Villa Rondinaia muchas de sus obras maestras. Rafael Alberti dedicó asimismo a Ravello una poesía intensa y apasionada.

Cine.  Las personalidades cinematográficas que han visitado y trabajado en Ravello son numerosas. Cabe recordar entre ellas a Humphrey Bogart, King Vidor, John Huston, Jennifer Jones, Paul Newman, Tim Robbins, Susan Sarandon y, entre todos, a Greta Garbo que tuvo precisamente una apasionada y agitada historia de amor con el director de orquesta Leopold Stokowski en Villa Cimbrone, en 1938.

Ciencias. Ravello, sede permanente del Centro Europeo per i Beni Culturali (Centro Europeo para los Bienes culturales) se vanagloria de la presencia de numerosas personalidades del mundo científico a lo largo del tiempo. Entre estas cabe destacar al economista Keynes, huésped en el hotel Caruso, al biólogo Crick de Villa Cimbrone, y al pedagogo Piaget de Villa Maria.

Historia. Ravello ha acogido a lo largo de los años a numerosos jefes de estado, entre los cuales se encontraban Luigi Einaudi, que permaneció en la Villa del Pendolo, y a Francois Mitterrand, que fue huésped del hotel Palumbo. Victor Manual III fijó su residencia en villa Episcopio en febrero de 1943, donde el rey encomendó la lugartenencia a su hijo Humberto y donde se celebraron varias sesiones del gobierno Badoglio, al que participaron Benedetto Croce, Palmiro Togliatti y Alcide De Gasperi.